Prohibido orinar en la ermita

La falta de civismo de algunas personas obliga a que, en ocasiones, sea necesario recordar cuestiones tan obvias como que no se debe orinar en los muros de una ermita. La práctica debió ser tan habitual y tan evidente que alguien se vio obligado a colocar este cartel para recordar que el entorno de este pequeño templo religioso, ubicado en el barrio de Punta Brava, en Puerto de la Cruz, no es ningún urinario público. Además, se optó por usar una imagen inequívoca, un pictograma universal, para que nadie, ni locales ni turistas, pueda decir que no le ha quedado claro el mensaje.